El Banco de México (Banxico) publicó en el Diario Oficial de la Federación un conjunto de circulares que buscan acelerar la digitalización de los pagos en el país. Los cambios incluyen reglas para homologar la experiencia de transferencias entre instituciones financieras y la creación de un nuevo nivel de cuenta simplificada dirigida a microempresarios y pequeños negocios.

Las medidas habían sido adelantadas durante la Convención Bancaria en marzo de 2026 y ahora tienen fecha límite de implementación: los bancos y otras entidades financieras deberán adoptar los cambios a más tardar el 14 de diciembre de 2026.

Transferencias más simples sin importar el banco

Dos de las circulares publicadas, acompañadas de guías técnicas, establecen que las instituciones financieras deberán estandarizar la experiencia de usuario en sus aplicaciones móviles para el envío de transferencias. El objetivo es que el proceso sea rápido, sencillo e intuitivo independientemente de la institución financiera de la que sea cliente el usuario.

La gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, había señalado el 27 de mayo en conferencia de prensa que la falta de uniformidad y estandarización en las aplicaciones "es una barrera" para la adopción de pagos digitales en las operaciones cotidianas. Las nuevas reglas buscan eliminar precisamente esa fricción.

Las circulares también contemplan a Cobro Digital (CoDi), la plataforma de pagos mediante código QR que Banxico lanzó en 2019 y que no ha logrado el nivel de adopción de sistemas similares en otros países de la región, como el Pix en Brasil.

La nueva cuenta nivel 2 Bis: sin RFC, en línea y para negocios pequeños

Una tercera circular establece un nuevo nivel de cuenta de depósito simplificada denominada nivel 2 Bis. Sus características principales son:

  • Límite mensual: hasta 15,000 UDIs, equivalentes a aproximadamente 132,000 pesos.
  • Límite para recursos en efectivo: hasta 3,000 UDIs mensuales, equivalentes a aproximadamente 26,400 pesos.
  • Apertura en línea, sin necesidad de acudir a una sucursal.
  • Sin requisito de RFC para su apertura.

De acuerdo con la Asociación de Bancos de México (ABM), este tipo de cuenta está orientado a comerciantes de micro y pequeñas empresas que actualmente operan principalmente con efectivo y que no cuentan con registro ante el SAT. La posibilidad de abrir la cuenta sin RFC busca reducir la barrera de entrada para ese segmento.

El objetivo común: menos efectivo, más trazabilidad

Las nuevas reglas de Banxico se alinean con una estrategia más amplia del gobierno federal. La presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado pagos digitales obligatorios en gasolineras y casetas de peaje durante 2026, como parte de los esfuerzos por digitalizar la economía, fomentar la inclusión financiera y reducir los costos operativos del efectivo.

Para el sector financiero, el marco es claro. La ABM señaló en un comunicado que las modificaciones fortalecen tres objetivos estratégicos: mayor inclusión financiera, mayor aceptación de pagos digitales y menor dependencia del efectivo.

La hoja de ruta de Banxico contempla tres frentes de acción: pagos entre personas, pagos en comercios y pagos al gobierno. En este último ámbito, el banco central prevé colaborar con la Administración Pública Federal para facilitar el pago de contribuciones por medios digitales —un punto que puede tener implicaciones directas para la operación fiscal de las empresas.

Qué implica esto para empresas y contribuyentes

Para los contribuyentes que realizan transferencias frecuentes entre distintos bancos, la estandarización de las aplicaciones puede traducirse en menos errores de captura, procesos más rápidos y mayor confianza en los pagos digitales como sustituto del efectivo.

Para los microempresarios y pequeños comercios que hoy operan fuera del sistema financiero formal, la cuenta nivel 2 Bis representa una vía de acceso al sistema bancario sin la exigencia del RFC. Eso puede facilitar la recepción de pagos digitales, la bancarización de ingresos y, eventualmente, el cumplimiento de obligaciones fiscales en etapas posteriores.

Los bancos tienen hasta el 14 de diciembre de 2026 para implementar los cambios. Para entonces, la experiencia de transferir dinero entre distintas instituciones debería ser significativamente más uniforme que la actual.